El proyecto recupera una vivienda tradicional del casco histórico, preservando su fachada encalada, la cerrajería de forja y su estrecha relación con la calle.
En el interior, la escalera adquiere protagonismo mediante peldaños de barro, paredes blancas y una barandilla artesanal de madera natural. La intervención combina materiales tradicionales, piezas singulares y soluciones contemporáneas, manteniendo intacta la esencia y el carácter original de la vivienda.

