El proyecto transforma el centro médico en un entorno luminoso, acogedor y especialmente adaptado al público infantil. La distribución integra zonas de espera, juego y atención mediante recorridos claros y funcionales.
El uso del color, las formas y el mobiliario aportan identidad y reduce la sensación institucional, creando un espacio sanitario dinámico, amable y confortable para los niños y sus familias.

