Casa Diez transforma un inmueble del centro de Estepona en un alojamiento íntimo y contemporáneo. El proyecto se organiza alrededor de un patio central cubierto, que introduce luz natural y se convierte en el principal espacio de relación y distribución.
Los interiores combinan tonos neutros, madera, fibras naturales y elementos decorativos de inspiración mediterránea. El resultado es un hotel luminoso y acogedor, donde la arquitectura tradicional se adapta a un nuevo uso sin perder su carácter doméstico.

